Rebecca toma asiento en la mesa, observando a sus amigos hacer lo mismo.
– Tuvimos el privilegio de disfrutar de un café en compañía de tu amigo. Su presencia trae un placer inexplicable. Ahora entiendo por qué lo mantienes cerca. – Dice André, cargando sus palabras con sarcasmo.
– En serio, André, ¿de nuevo con esto? – Reprende Melissa, exasperada.
– Muy bien, continúa, André. Di lo que estás ansioso por decir. Desde aquella noche, has adoptado un comportamiento bastante peculiar. Han pasado c