En Seattle, Rebecca abre los ojos y siente que su cabeza da vueltas, una vez más por haber exagerado en la bebida. Divisa en el sillón ropa que probablemente sus amigas dejaron allí. Se levanta, realiza su higiene personal y sale de la habitación, encontrando a sus amigos en el comedor.
– Mira a la bella durmiente. Me has hecho pasar un mal rato otra vez, jovencita. - Dice Luan.
– No beberé la próxima vez. – Dice riendo, provocando risas en sus amigos.
– ¿Estás bien, amiga? – Pregunta Susan.
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