La galería de Walsh queda envuelta en un pesado silencio después de la salida de todos los invitados ilustres. A pesar de los esfuerzos por evitarlo, no pasa mucho tiempo antes de que todas las fotos de ese terrible momento estén estampadas en todos los periódicos, acompañadas de titulares sensacionalistas sobre las acusaciones hechas por Rebecca.
En la oficina, Melissa recorre la sala de un lado a otro, con las dos manos presionando la cabeza, mientras su llanto es ininterrumpido. Los dolores