Rebecca desborda de alegría con la noticia del regreso de Alex. Con cuidado, coloca la pequeña caja en la mesa de la sala de estar y sujeta un globo en forma de corazón con la inscripción "te amo", imaginando las emociones que él experimentará al descubrir aquella encantadora sorpresa.
– ¿Qué te parece? ¿Es muy sencillo? – Pregunta, con un toque de inseguridad en su voz.
– Sencillo, pero absolutamente perfecto. – Responde Maria, tranquilizándola. – Para Alex, lo que realmente importará es el si