Punto de vista de Silas
El colegio había estado animado, pero durante todo el trayecto de vuelta solo podía pensar en cómo la habían mirado todos y cada uno de esos chicos.
Me senté junto a Hazel en el asiento trasero mientras Leo conducía, tan cerca que su hombro rozaba mi brazo cada vez que el coche se desviaba de la línea divisoria del carril, tan cerca que percibía el ligero aroma de lo que se había puesto en el pelo esa mañana. Algo floral. Suave. El tipo de fragancia que no debería esta