—¿Eso sería un delito?— sonríe maliciosamente —al final tú quieres que hagamos a nuestro hijo cómo debe ser, así que para intimidar debes soltarte un poco más, ya sabes, debes dejarte llevar para que todo pase sin ser forzado
—Ya comprendo por dónde va su consejo señor Grey. Aprovechando que estamos hablando de sexo— respira profundamente para tener el valor de decirlo —te pido por favor que solo te acuestes conmigo, sé que tienes tu novia, pero haz el sacrificio
—¿Sacrificio? No tengo ningún