Mundo ficciónIniciar sesiónNo hay necesidad de describir, cuantas veces él la beso como si su vida dependiera de ello, no hay necesidad de contar las veces que ella gritó el suyo proclamándolo, mientras la poseía cuál desesperado porque tenía a la mujer de su vida jadeando su nombre de manera demandante para así confirmar lo que el sabía , no hay necesidad de decir cuántas veces sus manos jugaron con cada parte







