—¡Es un abieco, un achuni! Es un achuni o pejesapo, como te va a hacer eso a ti ñañita tan bonita, se lo voy a cortar y dárselo de comer a las pirañas o que se coma la yacumama — Mientras la consolaba y Rosse no dejaba de llorar sintiéndose traicionada, Melodi la apreciaba y no le parecía justo con todo lo que ella había sufrido como para que él le haga algo como eso.
—Se supone que si amas a alguien y ese amor es de verdad no olvidas tan fácil, no te enredas con la primera que te abre las pier