CAPITULO 24
TONY SPELLING
Y ahí estaba el, consolándola.
Cuidándola.
Protegiéndola de todo lo malo.
Esperando internamente esperando por un milagro.
Esperando que su mejor amiga de todos los años finalmente se diese cuenta que estaban hechos el uno para el otro.
Su esposa se había dado cuenta y lo había abandonado, aunque tampoco iba a mentirse pensando que ella se había ido solamente porque se había dado cuenta de los sentimientos que él cargaba por su mejor amiga.
Ella se había ido porque así