—Si te cuento lo que eso que tan secretamente guardo, ¿harías tú lo mismo? — dijo Kae apenas entrando a la oficina de Andrew, él suspiró sintiéndose frustrado.
—Kae no me fuerces a hacer algo que ahorita no quiero y para lo que ambos no estamos preparados — ella sabía que él tenía razón.
—Lo sé, pero no quiero andar por ahí cruzándome con mujeres con las cuales te has acostado. —Andrew no pudo evitar sonreír.
—¿Sabes que te ves hermosa cuando te enojas? Esa chispa en tus ojos cuando te pones