Ella agarró la copa y se bebió el resto.
-Los ingleses no tienen ningún problema, que yo sepa- respondió ella.
-Pero tú no tienes novio, ni pareja.
-Muchas mujeres no lo tienen.
Peter notó por su mirada que había tocado una fibra sensible y siguió con el tema.
-No todas poseen esos ojos maravillosos y ese pelo precioso. ¿Cuándo tuviste tu última aventura amorosa, Anne?
Ella se removió en su asiento con patente inquietud. Peter esperó con calma su respuesta, pero en ese momento apareció el camar