Su cuerpo está en la celda, pero su mente en un lugar muy lejano, aun esta en shock por su embarazo, llena de miedo haciendo películas en su cabeza sobre Darién, quiere confiar en él, pero la verdad dentro de ella tiene terror se ser abandonada allí tan injustamente.
Una lágrima recorre su mejilla, cuando piensa en cómo debe estar Alex y su padre sin ella, sabe que desde que la encontró su padre no ha tenido paz y se siente culpable.
Si ella no hubiese regresado, seguramente todo estaría bien,