Mundo ficciónIniciar sesiónEra una maravilla, un deleite el calor que desprendía su cuerpo bajo el mío. Decir que no me sentía enamorado, de color de su piel, de sus ojos marrones que me miraban penetrantemente, de sonido de su voz, seria mentir.
Desde que la conocí, ella se llevó parte de mis latidos y nunca pude negarle mi amor desde llego a mi vida cambio hasta la rutina de mis días en la soledad de la que ella de rescato con solo su presencia que me hace bien. Por el







