Calvin no sabía qué hacer primero, si mandar acomodar la puerta destrozada o ir por Camerina al aeropuerto.
Era obvio que simpatizaba con su jefe y amigo, en especial sabiendo todo los altos y bajos por los que Zeke Karras pasó casi desde su nacimiento. Verlo en ese estado le causaba felicidad y algo de vergüenza, después de todo, él pasó por lo mismo cuando su vínculo se formó, a pesar de que encontró a su basherte desde muy joven.
No obstante, era un contraste chocante entre el la Bestia Karr