Mundo ficciónIniciar sesiónTyoma percibió un olor peculiar rumbo a los lavados, aunque era más correcto decir que había percibido con mayor claridad el perfume de piñas frescas bañadas con miel. Era un aroma agradable, atrayente, tentador.
Lo había olido al entrar en el elevador, sin embargo, lo achacó a las cremas que las mujeres podrían haber usado; su olfato era demasiado bueno, tanto que podía volverse una pesadilla en el momento menos pensado.







