Vivian asintió, tomando nota mental de las muchas cosas que tenía que hacer. Quería un trabajo, y ahora lo tenía. Primero, tenía que hablar con su jefe para cambiar sus turnos a la tarde. Tenía que ir de compras para comprarse ropa de oficina. Arreglarse el pelo… comprar comida, ya que no tendría tanto tiempo para cocinar… la lista parecía interminable.
"Sí, mañana está bien", aceptó. No quería darle la oportunidad de cederle el puesto a otra persona. Sabía que lo hacía principalmente por un fa