El teléfono vibra sin cesar, ya me imagino de quien se trata aquella llamada, desde ayer no ha dejado de llamar, sé lo quiere decirme o más bien sé que quiere gritarme, ya me imagino a ella haciendo un gran escándalo, en lo que vendrá sin duda aquello de ser una perra completa con sus palabras e insultos, solo porque Eliot y yo aparecimos en todos los periódicos, algo que estoy más que segura que no le ha agrado para nada, esta mujer no se cansa de verdad, el problema en todo aquello es que yo