--Muliet…
--Muliet… es bueno verte de nuevo…
--Muliet…
Los saludos de mis compañeros en New York llega sin parar, mientras yo camino lleno de afán hacia la sala de interrogación, por lo que solo hago unos leves movimientos con la cabeza para no ser tan grosero con estos imbéciles que ahora me hablan como si nada, solo por el hecho de que ahora no soy el acosador o el estúpido que está metido en un caso sin fundamento, ahora soy el único que sabía que había un asesino en las calles y al parecer