—No Emma, lo digo en serio. Fue involuntario y de verdad me siento avergonzado.
—Oye… ¿A dónde fuiste hoy?— pregunto cambiando de tema, no me apetece entrar en detalles de lo que paso anoche.
—Solo fui a la compañía de la familia para venderles mis acciones. Pero mi abuelo se niega a comprarlas— Responde sentándose al borde de la cama.
—¿Por qué?— Pregunto confundida e intrigada a la vez.
Se me hace extraño que el gran Gerard Colman no adquiera las acciones de su nieto mayor, quien le ha traído