Señor Dios… este hombre quiere que me dé un infarto, nunca me cansaré de admirar su musculoso cuerpo perfecto, ese que me transmite la paz y seguridad que mi corazón pide a gritos cada que estoy con él.
—¿Por qué siempre duermes sin camiseta?— Inquiero mientras lo veo acostarse junto a mi.
—Agradece que me coloque el pantalón, siempre duermo en bóxer— Musita envolviéndome en sus brazos.
¡Madre mía…! Este hombre se acuesta conmigo en ropa interior y ese mismo día me da un infarto.
—¿Por qué vini