POV DE MAGNOS
Después de que Cosmo terminó con Susana, hice una señal a dos centinelas y ordené que limpiaran ese desastre. Caminé hacia el elevador, entrando tan pronto como sus puertas se abrieron. Cuando salí en el piso de mi oficina, mi asistente me miró asustado. Debo estar cubierto de sangre, despeinado y sudado. Y solo en pantalones, después de aquel beso, salí de casa y ni me preocupé por ponerme zapatos y una camisa. Pasé junto al asistente y no me preguntó nada, solo me saludó.
Entré