POV AMELIA
Cuando escuché su voz en mi oído, no pude soportarlo y todas mis barreras se desmoronaron. Sentí una contracción en mi centro entre mis piernas. Mi ropa interior se humedeció y una gran excitación me consumió.
Esa voz me hacía sentir sensaciones increíbles. Maldito sea Magnos con esa voz ronca y seductora. Estaba perdida en mis sensaciones cuando sentí una mano sostener mi nuca. Miré ese verde esmeralda en sus ojos y me perdí.
Magnos tomó mis labios con firmeza e intensidad. Cerré