POV MAGNOS.
El almuerzo estaba siendo excelente. Presenciar a mi esposa siendo malvada y cruel con Valeria era maravilloso de ver. Amelia se comportaba como una luna y atraía la atención por donde pasaba con su carisma. No fue necesario mucho esfuerzo de su parte para conquistar a casi todos en aquella mesa. Excepto Ivan, que no demostraba nada de lo que sentía, y Valeria, que estaba resoplando insatisfecha, el resto estaba encantado con mi esposa.
Todo iba encaminado hacia un almuerzo perfect