KELLEN
La verdad es que no suelo dormir con las mujeres que me llevo a la cama. No es algo que me guste hacer y mucho menos me importa herir sus sentimientos. Sin embargo, con Breen, es totalmente diferente y no entiendo por qué, quizá se deba a que Adam es su hermano y no puedo defraudarlo.
Levaba algunos minutos despierto, deleitándome con el aroma y la calidez que el cuerpo de Breen me proporcionaba, entonces me percaté que su mano se miraba distinta, le faltaba un objeto bastante peculiar.