El Bosque Prohibido de noche era un laberinto de oscuridad que respiraba.
En su interior, Silas Vane que ahora solo era conocido como El Paria gateaba entre las raíces de los árboles que se enroscaban como serpientes.
Cada paso le sentía como una espina clavándose en el corazón.
Sin la conexión con su lobo, su temperatura corporal bajaba drásticamente, y sus sentidos antes agudos ahora estaban embotados, dejando un miedo humano crudo a la oscuridad.
Escuchó aullidos de lobos en la lejanía.
Ante