Mundo ficciónIniciar sesión1 AÑO DESPUÉS
PRISCILA LÓPEZ.
Llego a casa luego del instituto, tiro mi mochila una vez cierro la puerta, me sacó las plataformas y el sostén.
No me juzguen.
Todas la mujeres amamos llegar a casa y sacarnos esta cosa que nos molesta, es como nuestro mayor deleite en comodidad y como soy mujer admito que espero llegar a mi hogar para realizar tal acción.
Camino a la cocina y reviso la nevera, no hay nada ya preparado, así que decidí hacer unos huevos revueltos con pan tostado y un batido de mora, los preparo y al terminar voy a la sala para sentarme en el sofá y ver mi serie favorita “Glee”. En este episodio tienen la gran idea de componer canciones originales para su competencia de canto, rio como loca con las ocurrencias, lloro de la emoción y festejo en cada momento feliz, amo esta serie, en una de mis favoritas.
Me levanto, lavo los platos, recojo mi mochila y voy a mi habitación a descansar, hoy es mi día libre del trabajo. Con lo que el señor Capwell nos dio, nos alcanzo muy bien para vivir mejor, nos dio una casa, un trabajo para mamá y una matrícula en el mejor instituto de artes de la ciudad, pero yo necesito trabajar. Es por eso que cuando la cafetería a la que siempre iba buscaba una ayudante decidí tomarlo y así ganar dinero extra y guardar para mi universidad.
Mamá gana bien, muy bien diría yo, pero eso no quiere decir que sea una chica que solo está tirada en el sofá y que no le pueda ayudar con los gastos. Una vez cambiada de ropa, me tiro a la cama, pero mi celular vibra, anunciando una llamada, lo sacó de debajo de la almohada y miró quien es.
Mamá.
— Hola mami — contesto con una sonrisa
— Hola hermosa — ríe — Mi amor, hoy tengo una cena de negocios, por lo tanto saldré de la ciudad y llegare mañana al medio día —
— Esta bien mamá —
— No olvides cerrar bien las puertas, o si quieres puedes ir a dormir donde Celia —
— Lo pensaré, ahorita estoy en la casa iba a dormir —
— Disfruta tu día libre mi amor, te amo —
— Y yo a ti mami —
Al colgar, me siento en la cama y voy a mi laptop, ahí veo si hay algo nuevo en la ciudad pero no encuentro nada, ha de ser porque hoy es lunes y las personas más se enfrascan en sus trabajos, y estudios. Me acuesto de nuevo para dormir, cuando mi celular vuelve a sonar, miro quien es y una sonrisa boba se forma en mi rostro.
Alex.
— Aló —
— Hola bebé — rio
— Hola —
— ¿Qué haces? — pregunta
— Iba a dormir, hoy no trabajo, es mi día libre —
— Cierto, lo había olvidado —rio de nuevo — ¿Qué dices si nos vemos hoy? —
— Claro que sí, pensaba en salir pero no tenía a nadie — me siento en la cama y voy a mi armario
— El plan es este: Llegaré a tu casa en media hora, saldremos al cine, luego cenaremos unas hamburguesas y por último, de postre un helado ¿Qué te parece? —
— Increíble — le respondo emocionada — Te veo en media hora —
— Listo bebé, te amo — le tiro un beso y cuelgo
Alex es mi novio.
Lo conocí tres meses después que llegamos aquí. El está también en el instituto pero su carrera es actuación, nos hicimos amigos y debo admitir que me gustaba hablar con el, luego de dos años empecé a sentir atracción por el sexo opuesto y Alex se convirtió en mi flechazo, ahora lo veía con nuevos ojos, hasta que un día me sorprendió y me dijo que le gustaba yo como no podía creerlo lo abofetee y cuando vi que le dolió entonces supe que no estaba soñando, que era verdad.
Luego de eso no nos hemos separado, ya vamos a dos años de novios, y somos una de las parejas más lindas del instituto, hasta nos nominaron a rey y reina del baile este año. Alex es muy guapo, es alto, su cuerpo es definido, no tanto como protagonista de película con super cuerpo, es delgado normal, su cabello es rubio castaño, sus ojos son azules, su rostro es cuadrado y sus labios son rosados.
Es todo un encanto.
Elijo un vestido palo rosa, unas sandalias de flores, me pongo base, rímel, delineador, rubor y labial, dejo que mi cabello caiga en ondas naturales y salgo de casa no sin antes avisarle a mamá que saldría con Alex, exactamente pasa media hora y un auto se estaciona frente a casa.
Eso es otra de las cosas que amo de Alex, es muy puntual.
Llego a su auto, y como siempre abre la puerta para mi, le doy un beso en los labios y me siento, el me coloca el cinturón y me da otro beso, rio porque estoy feliz. Llegamos al cine y elegimos ver “It 2”, parece que algo que le gusta a Alex es que yo vea películas de terror y la verdad es que me encantan, entramos a la sala con nuestras palomitas, y nos sentamos, en toda la película pasamos con los ojos pegados en la pantalla, admito que esta película me asusta un poco, pero como siempre agarro la mano de Alex y el la aprieta.
Al salir, nos vamos por esas hamburguesas, llegamos al restaurante y ordenamos, elijo una con doble queso, huevo, pollo y carne y él uno sencilla.
— Siempre me sorprende tu estómago —río
— Y luego quiero mi helado — el sonríe y me guiña un ojo
La pasamos conversando, riendo y contando chistes, amo estar con Alex, con el me siento feliz. Cuando terminamos llegamos a los helados y esta vez elijo un cono de vainilla, mientras el uno de chocolate, los comemos y cuando terminamos Alex me lleva a casa.
Al llegar a la puerta, como siempre me da un beso en los labios al que correspondo encantada, me dice que verá mañana en el instituto y se despide para irse, pero yo tomo una decisión. Agarro su mano y lo atraigo a mi para besarlo de nuevo, el me corresponde pero esta vez con más ganas, más anhelo y más deseo, de repente se aleja de mi, mis cejas se hunden en confusión.
— Lo siento Pris, jamás debí besarte de esa forma — sonrío con ternura —No quise faltarte el respeto —
— No lo hiciste — trato de calmarlo, hasta rojo se puso
Y es adorable.
— Es que nunca nos habíamos besado así, yo… —
— Tranquilo, no hiciste nada malo — me mira y me pierdo en sus ojos azules
— ¿Segura? — asiento — La verdad me dejé llevar, eres hermosa, sexy, muy sexy y que me hayas sorprendido así me hizo excitar en sobremanera — ríe
— Lo sé, lo siento — digo pegándome a él, llevo mis labios a su oído — Quiero pasar la noche contigo — sus ojos se abren demasiado, se ven aún más azules
— Tu mamá no… —
— No está aquí — le aclaro
— Pero no, yo estoy reuniendo para un buen hotel, había pensado en música, velas, flores, en al… — tapó su boca con mi mano
— Te amo Alex — otra vez sus ojos se abren demasiado, río
— Jamás me lo habías dicho —
— Lo sé. Pero eso no quiere decir que no lo sentía — beso sus labios — Te amo y te quiero dar mi virginidad, quiero vivir esa experiencia contigo — su hermosa sonrisa hace presencia y asiente, sacó las llaves de mi bolso y entramos a casa.
Le daré lo mas preciado para mi







