Capítulo 237
Pero los hombres no la escuchaban en absoluto. Alex estaba montado encima de Emilio, sujetándolo del cuello de la camisa con la mano izquierda, levantando el puño derecho y golpeándolo en la cara repetidas veces, Emilio forcejeaba debajo de él con pura desesperación, logrando soltar una mano para me