Capítulo 198
—No soy tan fuerte como tú crees —confesó el magnate, bajando el brazo despacio. La voz le falló por una fracción de segundo, revelando la enorme grieta en su armadura de hierro—. Si me quedo en esta ciudad, si sigo respirando tu mismo aire, no voy a poder alejarme. No soy capaz de contener este fue