Capítulo 172
Todas las barreras de Darío, sus promesas de mantener la maldita distancia y su férreo autocontrol de los últimos días se hicieron polvo en menos de un segundo. Darío abrió la boca, tomando la de Victoria con desesperación. No hubo ternura, no hubo paciencia ni delicadeza. La besó como un hombre que