Mundo de ficçãoIniciar sessãoMientras caminaba por las calles, seguía recordando, esta vez su memoria reprodujo los recuerdos de cuando fue a hablar con su tío, para pedirle la libertad de Valeria.
-Te lo dije querido sobrino. Aquí se entra, pero nadie sale.
-¡Es mi hermana, tu sobrina, no puedes tenerla aquí!
-No la traje, ella quiso venir por su propio pie.
-Te aprovechaste de nuestra necesidad, sabes que lo hace por mi madre.
-Yo no la obligo Vicent,







