Olivia volvió a negar con la cabeza. —No, está bien. Te lo prometo. Entiendo tu preocupación, pero Jack no es violento… Ni conmigo ni con nadie más. —Tragó saliva—. Solo me preocupa… hacerle daño. Y ver la cara que pondrá cuando se dé cuenta de que hablo en serio. —Sintió un nudo en la garganta al pensarlo—. Pero no puedo seguir fingiendo —añadió en voz baja—. Ya no somos compatibles sentimentalmente. Lo presiento. Probablemente él también. Simplemente somos demasiado tercos para decirlo.
—De a