Por primera vez Daniel parecía interesado en otra persona, alguien que realmente necesitaba de él, de su protección, de su presencia día y noche. Rebecca era una mujer fuerte, había luchado con valentía, era hora de dejarla descansar.
Daniel sonrió cuando se dio cuenta de lo que le estaba pidiendo a Edmund.
—Sr. Muriel, ¿qué está diciendo? —Preguntó Edmund.
—Como has oído necesito toda la información sobre Rebeca Osara y su hijo, sé que su pasado tiene que ser realmente algo.
—¿Por qué, por qué