Cuatro horas después de lo que Rebecca le había dicho, Daniel ya estaba terminando su turno, no podía ser más feliz, tenía todo en sus manos para ser feliz, tenía una razón especial para volver a casa o incluso, para despertarse al día siguiente.
Rebecca y Rud le habían dicho que no llegara tarde si no quería que se preocuparan. Cuando vivía como Daniel Muriel con su hermana y su hermano, era él quien se preocupaba por ellos cuando no volvían temprano. Solo una vez Graciela lo había hecho senti