Capítulo 8. Solo una socia comercial
Ana Sofía entrecerró los ojos y después, con un tono de irritación, le respondió.
—Por favor Benjamín, no sé qué has comido hoy que amaneciste bromista ¿Acaso piensas que puedes tomarme el pelo? ¿Crees que puedes engañarme diciendo esas estupideces? Si claro, el hijo perdido de una familia poderosa… te olvidaste que me dijiste que te criaste solo con tu madre en los suburbios de Wollemia y que por cumplir una promesa que le hiciste a ella antes de morir, te trasladaste a Villa Madera… sabes tus