Capítulo 45. ¡A mí no me hables así!
Benjamín, a pesar de estar poniéndole el arma a Sirio en la cabeza, tenía sus sentidos concentrados en un punto detrás de él, entretanto el hombre no emitía ninguna expresión en su rostro, solo pronunció con tranquilidad.
—Si en verdad me crees un traidor, no dudes en accionar esa arma, aunque solamente el hecho de que lo pienses me resulta bastante perturbador, creo que debería darte las nalgadas que no te di de pequeño —en el tono de su voz era evidente un rastro de dolor.
Vio a Benjamín quit