Capítulo 38. Te falta conocer su verdadera naturaleza
Benjamín entró a la habitación y encontró a Ana Sofía llorando, observó a Nidia, le agradeció haberse quedado con su familia y la despidió.
—¿Viste que estoy bien? —interrogó, aunque algo le decía que no estaba así por él.
—Sí, vi como te defendiste del ataque de esos hombres, por algunos momentos tuve miedo, sin embargo, me calmaba cuando te veía peleando como si fueras todo un experto… —se limpió las lágrimas y le hizo una pregunta—. Yo tengo varias preguntas que hacerte ¿Puedo?
—Me imagino c