Capítulo 18. No le vi ninguna objeción
Ana Sofía se quedó viendo al hombre que le pidió hablar a solas y cuando le iba a dar entrada, aparecieron otro grupo de hombres y le interrumpieron el avance.
—Ustedes no van a ninguna parte con ella, dan un paso más y van a quedarse sin movilidad en sus piernas.
Los abogados se quedaron viendo sin entender, sin embargo, eso no aplacó su soberbia, la cual era mayor a su sentido común, uno de ellos se acercó y con ese aire de suficiencia que caracteriza a los mediocres cuando están en una posi