Capítulo 12. Lo que vio lo dejó horrorizado
—¡Eres un monstruo Ana Sofía! Por eso todos te rechazan y cuando tu hijo y Benjamín vean tu verdadero rostro, también te van a despreciar.
Se miró al espejo y comenzó a golpearlo con las palmas de sus manos de manera seguida, no quería ver el reflejo de su rostro recordándole lo repugnante que era, no le importó que sus manos se estaban lastimando, que la sangre brotara, no pudo soportar verse así, se limpió la sangre en su ropa, sin dejar de llorar, se colocó de nuevo la máscara, no se dio cue