Dmitry detiene la camioneta justo frente a la entrada principal de la casa. Observando el reloj en su muñeca nota que este Marca a las 8:00 en punto de la mañana, pero aún así no se ve a ninguno de los trabajadores caminando por los patios, por el contrario, estos se mantienen en un mercado silencio y tranquilidad que es inusual en la hacienda, después de todo a esa hora ya son varios los caballos que se encuentran en el redondel o siendo atendidos por los peones.
Apagando el motor, Dmitry abre