Dobló con cuidado la carta y la metió dentro del sobre y selló, la carta la guardó en uno de los bolsillos internos de su abrigo y abrió la puerta. Justo Dalin estaba por tocar la puerta, ella sonríe encantada de verlo, necesitaba hablar con Wilfred y él mayordomo le había dicho dónde encontrarlo.
—Dalin, ¿Sucede algo?
—Necesito hablar contigo.
Wilfred se hace a un lado y la deja pasar cerrando la puerta.
—Ay Wilfred estoy muy emocionada. Todo funcionó muy bien.
Ella lo abrazó tomándolo de