La mansión Maxwell estaba envuelta en una aparente calma después del retorno de Olegda. Sin embargo, los rincones más oscuros de la mansión albergaban conspiraciones que amenazaban con romper la frágil armonía.
Ariadna, la esposa de Mervin, tejía en las sombras su plan de venganza. Sus ojos brillaban con una determinación feroz mientras elaboraba cada detalle de su retorcido complot. La traición y el resentimiento habían transformado su corazón, convirtiéndola en una sombra que se cernía sobre