Al día siguiente, Olegda y Andrés se encontraron nuevamente en la sala de yoga del edificio de GUT Corporation. El ambiente tranquilo y sereno del lugar invitaba a la relajación y el bienestar. Andrés estaba allí esperándola con una sonrisa cálida y amable.
—¡Hola, Olegda! Me alegra que hayas decidido unirte para una sesión de yoga esta mañana —dijo Andrés con entusiasmo mientras Olegda se acercaba.
—Hola, Andrés. Estoy emocionada de probarlo —respondió Olegda, devolviéndole la sonrisa.
Andrés