CAPÍTULO 39: EL PACTO DE ESCARCHA
LEYLA
El campo de batalla frente a las puertas se ha transformado en un paisaje de pesadilla; una visión dantesca que ni mis peores miedos han sido capaces de engendrar. El aire ya no es oxígeno; es una mezcla saturada de ceniza, ozono eléctrico y el olor metálico de la muerte. Pero en el epicentro de este caos, el tiempo parece fracturarse. Se ha formado un círculo de silencio terrible donde los dos soberanos, los dos polos opuestos de mi mundo, finalmente se