La noche había estado muy intensa para Alina, Dorian y Rodrigo, eso sin mencionar el berrinche que armó Sofía, cuando fue ignorada por Rodrigo, el joven Ceo no quiso llevarla a su casa, siguió de largo para un bar después de la recepción, necesitaba aclarar sus ideas, sumergirse en la pena que le embargaba el corazón, Alina era inocente y el un completo imbécil por haber desconfiado de ella
— El día llegó, en la oficina de Rodrigo, su asistente le llevado un par de analgésicos para la resaca, a