Por la tarde, Alina, despertó con tremendo dolor de cabeza, los recuerdos de lo que pasó con el posesivo Ceo, le llegaron como flashes, además la fina loción del hombre, la tenía impregnada en su pie, ese descarado había venido solo para meterse en su cama e irse como los ladrones
— La diseñadora se metió a la ducha para quitarse del cuerpo lo que dejó Dorian Montana, no salió de ahí, hasta que dejó su piel limpia, haciéndose la promesa de no dejarlo tocarla de nuevo
Su teléfono timbro y ella s