|∆|
Dorian y Alina, por un momento se perdieron en sus miradas, no dijeron nada con palabras, pero se dijeron mucho con el corazón, al CEO poderoso, le importaba un carajo, lo que los demás pensaran de lo que acababa de pasar con el imbécil de Rodrigo Fernández
Su mujer y ahora esposa estaba a su lado, está vez sin haberla comprado, sin haberla obligado, está vez era solamente por amor, él por fin había logrado conquistar el corazón de Alina Altamirano, su más grande y único amor
El millonario