Entramos en el dormitorio y mientras Liam me miraba, sonriendo mire todo lo que allí se encontraba, una cómoda grande y blanca de diseño moderno, una cama tan grande que perfectamente podían dormir seis personas, un vestidor hermoso, entre en el cuarto de baño viendo mi reflejo en las paredes de cristal, una jacuzzi, no me podía creer lo que estaba viendo.
— ¿Te apetece un baño conmigo? — me preguntó sonriendo
— Contigo me apetece todo lo que tu quieras pedirme — le dije acercando mi boca a la