Poco a poco me fui acercando a Liam, intenté acariciar su mejilla con mis dedos pero me cogió la mano mirándonos los dos, erizando mi piel al tacto suave de su mano.
— Tus ojos me dicen que me amas aunque tus labios están sellados para mi, Liam mirame a los ojos y dime que me ves, te amo y nunca amaré a otro hombre que no seas tú — le dije
— Andrea yo no sé, estoy confundido y no sé qué decirte — fueron sus palabras
— David ha mandado a sus sicarios a buscarme, estamos en peligro mi hijo y yo,