Lenis se levantó de la cama, claramente aletargada, sin embargo, despierta desde hace minutos.
Se dirigió al tocador y cerró la puerta tras de sí con lentitud. Se quitó el pijama que Maximiliano le había prestado y se bañó completa, colocando su rostro bajo el fuerte chorro de la ducha.
Sabía que afuera la esperaba George. Sus ganas la motivaban a no querer verlo. Ni a él ni a nadie más. De hecho, había pensado en toma de decisiones, por lo que regresaría en ella, inevitablemente, esa manera d