Los abuelos se quedaron encantados a disfrutar de su nieta, ella se portó muy bien, el Boss la cargó y le decía palabras dulces, podía ver qué se parecía mucho a Nathan
La pequeña Elena abrió los ojos sorprendiendo a su abuelo, ella había estado dormida
— Vanessa, ven a ver, la nena tiene mis ojos, el mismo color de ojos de mi padre, Nathan y Nathaniel, son tan hermosos en su rostro, se ve adorable
— ¡Oh, por dios, que grandes ojos grises tiene usted, señorita, eres tan preciosa! — la reina est